Mi "iaio"
Recuerdo que desde bien pequeña, en verano mis padres me dejaban en el pueblo con mis abuelos paternos durante un mes, generalmente en el mes de Agosto.
Era entonces cuando por un mes pasaba a ser la "nena minuda" de la casa de mis abuelos.
Yo fuy su primera nieta, y me mimaban y consentian todo lo que quería y más (hasta que nació mi primo, entonces "el chic minut" pasó a ser el ojito derecho de mi abuela).
Las mañanas las solia pasar con mi abuela, ibamos a comprar, a poner comida a los animales del corral y al lavadero, pues por esos años mi abuela no tenía lavadora, y además a mi me gustaba muchísimo eso de poner las manos en agua y lavar a mano mientras hablaba con las otras niñas que tb iban al lavadero con sus abuelas o madres.
Era por la tarde cuando mi abuelo regresaba del huerto, recuerdo que volvía con Florinda, la burra.
Cuando oía los pies de Florinda repicar contra al suelo mientras se acercaban a casa, primero me asomaba al balcón para saludarle y después bajaba corriendo las escaleras a ver que cosas traía el "iaio" que casi siempre volvía cargado de verduras, y solía traer un par de calabacines para la cena, pues era mi verdura preferida.
Después de ayudarle a descargar las cosas, siempre pedía un mini-paseo encima de la burra, y es que me encantaba poder ir encima de Florinda.
También recuerdo que mientras mi abuela preparaba la cena mi "iaio" jugaba conmigo, me ponía encima de sus rodillas y cantábamos y explicábamos historias, me hacía reir muchísimo con sus cuentos y canciones.
Algunas veces mi abuela y yo tb íbamos a pasar el dia al huerto, pues se tenían que recoger patatas, aceitunas o melocotones...depende de la época del año.
En especial recuerdo la recogida de la patata, mi abuelo iba a la cabeza con la burra, le seguian otras mujeres y hombres con cubos en las manos para ir poniendo las patatas que recogian, y las últimas solíamos ser mi abuela y yo, la gente dejaba las patatas pequeñitas para mi, asi yo pasaba el rato recogiendo esas patatas minúsculas, que por ese entonces eran tan grandes como mis manitas, y se las daba a mi abuela para que las pusiera en el cubo.
También recuerdo la recogida de la aceituna...me dejaron sentada debajo de un olivo sentada encima de una manta, en esas que me cae un aceituna justo al ladito... y yo que debía ir con hambre no me lo pense dos veces, me la metí en la boca e inmediatamente la escupí, QUE COSA MÀS MALA!!!! Mi madre dice que tenía unos 3 años, era una cria pero yo sigo recordando ese sabor en a boca como si fuera ayer mismo.
Algunas veces pienso que soy afortunada por poder recordar tantas cosas de esos años, ya que era muy pequeña, sobretodo me siento afortunada pudiendo recordar como eran mis abuelos por ese entonces.
Mis abuelos ahora son mayores, no pueden vivir solos ya que no pueden valerse por si solos, asi que viven en un pueblo cercano al suyo con mis tios.
El fin de semana pasado Sebastian y yo fuimos a visitarlos, mi abuelo está muy enfermo, tiene alzehimer, y a principios del pasado mes le dió una embolia cerebral y desde entonces hay que ayudarle en todo.
Grata sorpresa me dió el hombre cuando llegamos, ya que no solo se acordaba de mi :-) también recordaba a Sebastian, y eso que solo se han visto unas tres veces).
Sigue teniendo muchos momentos de lucidez, aunque de vez en cuando dice cosas in sentido.
Mientras le daba un flan para merendar, al mismo tiempo que me miraba de un modo especial, me contó que " Me estoy haciendo viejo, pierdo la memoria y ya no puedo hacer nada sin que los demás me ayuden, las cosas se me caen de las manos, ya soy muy abuelo y poca vida me queda, tu tio me afeita cada dia pq yo ya no puedo hacerlo solo..."
Fue duro escuchar esas palabras de su boca, pero al mismo tiempo me demostró que si se da cuenta de lo que le está pasando.
Fue duro tener que ayudarle a acostarse en la cama y ponerle el pañal, es duro pensar que mi "iaio" ya no es el que era y que nunca más lo será, pero aun fue más duro despedirme de él y pensar que quizás la próxima vez no me reconozca.